lunes, 17 de mayo de 2010

Cruz Jesuítica de Caravaca es símbolo de milagro y conversión, se constituye en signo militar y religioso de las tierras fronterizas

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Réplica de la Cruz del Patriarca Roberto de Jerusalén
Cruz Jesuítica de Caravaca - Breve historia.

Cruz de Caravaca Cruz de Lorena
Signo militar y religioso de las tierras fronterizas

Empleado por los arzobispos y patriarcas. También conocido como "Caravaca de la Cruz" por un milagro, con la participación de la Cruz del Patriarca, que tuvo lugar en Caravaca, España.-

Según la tradición, fragmentos de la cruz de Cristo fueron encontrados en el siglo IV por Constantino o por su madre Santa Elena. En el año 1099, durante la primera Cruzada, estos fragmentos pertenecieron al patriarca Roberto de Jerusalén, primer obispo de la Ciudad Santa tras ser conquistada a los musulmanes, quien ordenó se encierren estos tres fragmentos dentro de una cruz ricamente adornada.

Ciento treinta años más tarde (1229), en la sexta cruzada, durante la estancia en Jerusalén del emperador Federico II, un obispo, sucesor de Roberto en el patriarcado, tenía posesión de la reliquia. Dos años después la cruz estaba milagrosamente en Caravaca (España).

Según la tradición, el milagro sucedió de la siguiente manera:
Por aquel tiempo, reinaba Fernando III el Santo en Castilla y León, y de Jaime I en Aragón. El reino taifa de Murcia (donde se encuentra la pequeña localidad de Caravaca) estaba regido por el famoso Ibn-Hud, que se reveló contra los almohades y dominó gran parte de Al-Andalus. Es, pues, en pleno territorio y dominación musulmana, cuando se narra el hecho.

Entre los cristianos prisioneros de los musulmanes estaba el sacerdote Ginés Pérez Chirinos que predicaba el evangelio a los moros. Ibn-Hud interrogó a los cautivos sobre sus respectivos oficios.

El sacerdote contestó que el suyo era celebrar la misa, suscitando la curiosidad del musulmán, el cual dispuso lo necesario para presenciar dicho acto litúrgico en el salón principal del Alcázar.

Al poco el sacerdote se detuvo y dijo que no podía continuar por faltar en el altar el crucifijo. Y fue al momento cuando, por la ventana del salón, dos ángeles transportaron la Cruz con dos brazos, la que depositaron en el altar, y así se pudo continuar la Santa Misa. Ante la maravillosa aparición, el musulmán y toda la corte se bautizaron. Después se comprobó que la cruz era del patriarca de Jerusalén.

De este modo Caravaca pasó a ser un fuerte bastión cristiano en la línea del territorio interior. Caravaca se constituye en cabecera militar y religiosa de la Comarca y de las tierras fronterizas.

La Cruz contribuye de una manera decisiva a dar identidad a estos territorios y se erige en un centro de irradiación de luz espiritual.

Fueron los jesuitas sobre todo los que extendieron su conocimiento por España y América, pues fue justamente en Caravaca donde fundaron un colegio con noviciado.

La Cruz de Caravaca no es sólo símbolo de milagro y conversión, sino también (como se ha dicho más arriba) se constituye en signo militar y religioso de las tierras fronterizas, de allí su presencia en las reducciones jesuíticas.


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